Aventura Ruta Inka 2009, una ilusión, un sueño que nació en mayo de este año y que se convirtió en realidad poco tiempo después. El destino Pasto, Colombia; mi ubicación Trujillo, Perú, lugares tan lejanos pero ya teniendo la carta de aceptación en mano y a medida que pasaban los días, estos se iban acercando más.cris1

Por primera vez en mis 19 años dejaba atrás por 40 días familia, amigos, estudios, todo; y me embarcaba rumbo a una aventura que sabia iba a colmar todas mis expectativas y cambiar mi forma de ver la vida, definitivamente ya no iba a ser la misma.

cris2Unos días antes de comenzar la ruta, ya estaba ansiosa por empezar esta travesía. Con una mochila llena de cosas y mucho mas grande que yo, con la nostalgia de dejar todo atrás pero con la alegría de comenzar la aventura de llegar a Colombia; salí de mi casa, de mi ciudad y de mi país.

Ya en la frontera con Ecuador, con un pie fuera del país que nunca pensé dejar, nos encontrábamos cinco chicos peruanos que por primera vez se conocían y que éramos similares en muchos aspectos, buenos solo uno –la gran mochila que llevábamos- y que atraía la mirada hacia nosotros a donde sea que fuéramos.

Puesto de migraciones, un sello, un pasaje a Quito y no hubo más señal en mi celular; mas un sentimiento extraño no antes conocido apareció. ¡Ya estaba fuera! Doce horas después, mucha hambre y poco tiempo así como un desayuno veloz y el desconcierto de no saber donde estábamos; así comenzó nuestra primera travesía: llegar al punto de encuentro a tiempo. Otro pasaje a Ipiales, 5 horas mas y sin almorzar; ya por la tarde dejábamos Ecuador. Adiós y gracias por su visita a Ecuador se leía llegando a la frontera mientras que otro inmenso cartel a lo lejos nos daba la bienvenida: Bienvenidos a Colombia. Otro país que cruzábamos, un paso más cerca o más lejos, daba igual ahora sí estábamos seguros que esto era una realidad. Ruta inka ya pronto llegamos.cris3

¿Dólares? No más ¿Pesos? A cambiar ¿Tantos ceros? ¿Por qué? Cambio de monedas, que mas da tan solo queda practicar la división y la multiplicación. Y sin pensarlo en nuestra mano el ultimo billete con destino a Pasto, 5 horas y media en uno de tantos buses que llamaban para captar nuestra atención. Un camino tranquilo nos dijeron por ahí, tantas vueltas que sentí me hicieron opinar lo contrario; gente amable nos encontramos en el carro, las vueltas y el camino difícil se perdió en una amena conversación con una señora colombiana y sus 3 hijos. Ya de noche, nos anunciaron la llegada hacia la ciudad de Pasto ¿Dónde estaban los demás? Eran las 8 de la noche y en medio de la cris4carretera no había nadie. ¿Dónde queda chapalito preguntamos? Unos pobladores que pasaban por ahí de milagro nos dijeron, ahí donde están parados. Miramos consternados a que se refería, OH sorpresa era una pequeña montaña que en su entrada anunciaba el cuartel militar a tan solo un kilómetro, pero de subida. Bueno dijimos, ya cruzamos 2 países y viajamos muchas horas, recorrer este tramo ya no es nada, que equivocados estábamos, con la oscuridad y lo empinado que estaba mas el típico temor de no saber porque no había nadie mas, nos llevo a a pensar que estábamos en el lugar equivocado; de todas maneras proseguimos. 20 minutos después sin nada mas que ilusiones y un evidente cansancio, llegamos a la cima; militares desconcertados nos recibieron, de ruta inka no sabían nada, y ahora que hacemos nos preguntamos. A cris5explicar nuestra misión procedimos y una alegre plática se estableció, pero a adonde tenemos que ir sino nos preguntamos. No revisar nuestro correo hizo que esta ruta empezara como debía ser, con una aventura y una anécdota que contar.

El verdadero punto de encuentro, Batallón Boyacá, muy amables los militares nos recibieron con todo cariño. En este hermoso lugar en el centro de la ciudad nos hospedamos los días que permanecimos en Colombia. Los chicos dormían con los militares, las chicas en un lugar aparte; agua caliente camas con tablas movedizas, mucho frío pero ahí en esa misma habitación, veinte chicas con distintas cosas por contarnos estábamos ya juntas. Pizza mas gaseosa nuestra primera cena, nada mas rico como comida compartida con personas que no conocía pero que pronto estaba segura no iba a querer separarme de ellos.

Un discurso de bienvenida por parte del artífice de este proyecto, Rubén, cortas pero sabias palabras, de una persona que luchó por hacer esto posible pero que a pesar de todo y logró realizar un año más esta embajada llamada ruta inka. A su costado estaba Gisela, la representante de Corpoturnariño, una amiga que poco a poco iríamos descubriendo, pero que desde el inicio nos brindo su amistad desinteresadamente.

cris6Nos presentamos todos, a nadie le quedaba el nombre de los demás en la memoria por mas de cinco minutos, en ese momento no era necesario, ya tendríamos tiempo para eso después, esto recién empezaba.

Tablas que se movían, que se caían; risas y carcajadas imparables; frió, pero una sensación calida nos rodeaba, haciéndonos sentir especiales. Contándonos como había sido nuestro viaje hasta Pasto la pasamos toda la noche; en bus, en avión, en auto, que más da como habíamos llegado, lo importante era que estábamos ya juntos y dispuecris7stos a hacer de esta ruta, la mejor experiencia de nuestras vidas. Ya era de madrugada y nadie quería dormir; ya a descansar nos dijimos puesto que al otro día, muchos lugares no esperaban y necesitábamos ahorrar energías. Esa noche sorprendentemente no soñé nada, claro, ¿Qué iba a sonar? Me sueño ya era una realidad y lo estaba viviendo.

El primer día de la ruta el mas esperado, un hermoso city tour que nos llenaba de historias fabulosas, todas con un origen que distaba de ser científico, sino mas bien mítico, lo cual lo hacia aun mas interesante. Ese volcán, ese fenómeno geográfico llamado volcán galeras nos miraba imponente desde las alturas con majestuosidad. Hecha ya las visitas correspondientes y con la siempre grata de compañía de policías de turismo y de chicos universitarios de la ciudad que estaban siempre atentos cualquiera de nuestras preguntas, seguimos nuestro recorrido, nos faltaba mucho por conocer y faltaba tiempo. Museos, casonas, calles históricas y demás nos recibieron con lo brazos abiertos ese día; lazos de amistad y confraternidad ya se empezaban a formar, anécdotas y mas anécdotas iban apareciendo, que creí nunca tantas acumular; el cuaderno que traje, pensé, me iba a quedar pequeño para tantas cosas que estaba viviendo.cris8

Ya llegada la noche llegamos a un museo diferente a los demás en el no se exponía la cultura pasada sino la cultura popular con muchos colores vivos y grandes construcciones que cris9hacían sentir pequeño al que pasaba por allí. Nos dijeron que las autoridades no iban a dar un recibimiento oficial y emocionada y ansiosa espere. Cual seria mi sorpresa al terminar las palabras de bienvenida cuando esa bienvenida se convirtió en todo una fiesta ¿que fiesta? Era todo un carnaval de blancos y negros donde como su nombre explicaba no éramos todos iguales, éramos de diferentes países y de diferente color; pero que teníamos un objetivo en común, dejar que esas diferencias no nos separaran sino que nos unieran más.

Música, baile, ambiente de fiesta, celebrar el estar todos juntos luchando y esperando de esta ruta la mejor, y esta no pudo haber sido la mejor inauguración de ruta. Realmente fue increíble. La pintica, se convirtió en una máscara negra que todos portábamos orgullosos, baile y mas baile, no nos importaba llevar el paso o ser coordinados, risas y mucha alegría se sentía en todo el ambiente. Después de la pintica vino el spray, ya no solo estábamos negros, sino que estábamos blancos, todos manchados y sucios, que va, no importaba, echar harina completo nuestra alegría y desato nuestra histeria, un sentimiento de jubilo efervescente convertía un museo de expresión popular en esa misma fiesta popular pero en otra época del año y con otros participantes, que importaba, lo importante era sentir como una cultura que no conocíamos y de la cual no teníamos profundos conocimientos; se sintió tan nuestra, tan propia con solo entonar a viva voz y bailar sus canciones que desde ese momento, ya no eran solo de un país, Colombia, sino que pertenecían a 12 otros países que desde que comenzó esa experiencia la adoptaron como propia.

cris10Todos con un aspecto espantoso, sucio e irreconocible, pero con una sonrisa de oreja a oreja era lo que dio como resultado la mejor fiesta que tuve en toda mi vida y que sinceramente me gustaría repetir. El compartir un sentimiento tan grande como lo es la alegría de poder viajar por diferentes ciudades me hizo darme cuenta de cuan poca cris11importancia la ropa, el peinado y el maquillaje tienen, si es que uno no da todo de si para divertirse por mas que tratáramos de divertirnos, no lo lograríamos. Con los lentes rotos, las lunas salidas y con ellos en mi mano termino esa fiesta de la cual nadie quería irse, pero esto recién comenzaba; sin lentes hasta la otra semana decidí no preocuparme, eso no iba a impedir que me divirtiera y disfrutar de esta experiencia que sabia, ya estaba cambiando mi vida.

Las fiestas, y bailes en Ovonuco nos hizo vivir otra fiesta popular, la guagua de pan que nos regalaron nombrándonos padrinos nos pareció el mas delicioso manjar, no solo por su sabor sino por estar compartiendo tan peculiar representación de consideración de un pueblo, en las alturas de una pequeña montaña y que a nuestro paso por ella encontrábamos cuyes asados al carbón que nos invitaban a probarlos; así como de las actividades de las que fuimos participes y que me hizo darme cuenta de que un simple baile podía alegrarme el día.

cris12La laguna de Telpis en Yacuanqueros y su hermoso recibimiento nos hizo sentirnos como en casa, el subir a esa laguna fue un reto para mí y creo que para todos, no estábamos preparados para subir esa inmensa y alta montaña. Nunca me imaginé que tendría fuerza para subir, pero al ver como hasta los niños lo hacían sin el menor esfuerzo, saque fuerzas de donde no creía que tenía y luche por llegar a la cima. Ni la lluvia, ni el frío pudo mitigar mis ganas de llegar, el constante apoyo de todos, propios y ajenos, hizo que contra todo pronostico llegara a la cima en tiempo record. Después de incontables traspiés y unas cuantas caídas pude culminar este reto que nos llevo todo el día y que quedara en mi memoria por siempre, después de esto, no creo que haya nada que me sea imposible. Los hermosos paisajes que pude observar tanta en el ascenso como en el descenso hicieron que el camino no solo se haga fácil, sino placentero.cris14

La laguna de la cocha y la isla la corota me hizo sentir como si estuviera en una exploración de la selva, y parecía como si fuera la protagonista en una película de Indiana Jones con tanta vegetación y selva que me rodeaba, sin dejar de lado la espectacular vista que teníamos desde allí de la laguna y de la paz y tranquilidad que nos transmitía .

La comunidad Quillasinga y un conversatorio que nos ilustro sobre su cultura mas de lo que un libro pudiera haber hecho, me dejo boquiabierta como uno puede saber y conocer más sobre ellos con el simple hecho de conversar e intercambiar conocimientos con ellos.

cris15La hermosa comunidad de tangua y sus carritos de madera, sus hermosos poblados y su amabilidad para con nosotros, la chiva que fue escenario de canto y baile durante todo el día y que nos hizo participes de una forma de viajar y conocer un lugar de forma diferente. Nunca comí tantas veces al día, pero lo mejor de todo fue que nunca mecris16 sentí tan satisfecha, no de comida sino de calor humano, simplemente increíble, ese día me quede sin palabras, no tenia mas formas de expresar agradecimiento hacia un pueblo que desde una gran recibimiento hasta un sketch artístico improvisado, hizo que mi corazón bailara de alegría con la expresión máxima de un a cultura la cual portan con orgullo y pasión.

Tuquerres con sus imponentes lagunas blanca, negra y verde, nos hizo darnos cuenta cuan bella es la naturaleza y cuan hermoso una laguna pueda ser, al punto de haber valido la pena el esfuerzo, la falta de aire, la lluvia y el barro, solo para apreciar un milagro de la naturaleza, tan bello como es ver una laguna de color verde puro y con mitos mas reales que nosotros y que están ahí a la espera de nosotros para mostrarnos como estando en el cráter de una volcán; la adrenalina y el cansancio se unen para apreciar un monumento a la naturaleza y un desafío al hombre.

cris17Ipiales y ya estábamos de salida de Colombia, de vuelta a donde hace 7 días había estado y donde esperaba con ansias empezar la ruta, ahora yo en ese mismo punto esperaba continuar con esta aventura que a poco a poco a medida que pasaban los días se convertía en una experiencia que se quedaría grabada en mi memoria de por vida.

Colombia, tierra querida como sonaba una canción que se entonaba fuerte en cada uno de los lugares que visitamos, nos recibió con más que calurosidad sino con amor de hermanos. Atrás quedaron los prejuicios que uno tiene cuando visita un país que no conoce y al cual uno conoce por medio de los medios de comunicación, que no necesariamente cumplen con informar toda la verdad.cris18

Era cierto lo que Gisela desde un inicio nos dijo de Colombia, el único riesgo que uno corre al ir es simplemente quedarse.

Ahí pude comprobar que muy aparte de la forma en que hablemos o vivamos, de si hablamos el mismo idioma o no, o sin tenemos un acento u otro, todos somos iguales, tenemos el mismo origen y venimos de un solo ser, además compartimos una riqueza pasado ancestral y una riqueza cultural  inmensa.

Esta institución, esta embajada cultural llamada RUTA INKA quiere recordar precisamente eso y llevar el mensaje a todas las partes del mundo para que en un futuro no muy lejano no nos olvidemos quienes somos y de donde venimos, que somos todos y que sin nos organizamos y trabajamos juntos, podemos lograr grandes cosas y ¿Quién sabe? Cambiar unas cuantas.

Ecuador, desde le momento en que llegue a lo oficina de migraciones, empezaron las anécdotas, lamentablemente no tan buenas, pero como un poblador de Tulcán se encargo de recordarme hay toda clase de gente en este mundo y Ecuador no era la excepción; cual fue mi alegría cuando me diera cuenta que por mas malos momentos que haya pasado, esa persona tenia razón, todo lo que viví por cris19casi un mes en esta tierra hermana, dejo de lado ese percance y se quedo solo como una peculiar manera de hacer mi entrada triunfal; y que por el contrario me hizo famosa a mi y a la ruta inka, no creo que ese haya sido el propósito inicial pero bienvenida sean las consecuencias, una anécdota de la cual estoy segura estará seguida de carcajadas cada vez que la cuente.

El paseo en el ferrocarril que tuvimos hasta Salinas fue como estar viendo en una película los mejores paisajes de esa zona, los puentes, los túneles y la naturaleza da la bienvenida a los que pasan por ahí. Un ambiento puro, propio, natural se puede apreciar durante todo el recorrido de mas de 3 horas y el cual siempre trae sorpresas, pequeñas cascadas, ríos o lagunas esparcidas por aquí y por allá que se encargan de poner el toque especial. Como siempre por ser la ruta, a este tren ya justo cuando llegábamos a la estación, se descarriló y el segundo vagón en donde íbamos a mayoría se salió de los rieles, un breve susto pero a la vez el causante de que una sonrisa se dibujara en nuestros labios. Una raya más al tigre, una experiencia más a la ruta.cris20

La caminata por las lagunas de Mojanda en Cochasqui fue espectacular, bajo mas capas de ropa de las que yo creía podía yo estar y bajo condiciones climáticas bajo las cuales no pensé caminar, me embarque a una caminata que iba por carretera, valles, y montañas por más de 6 horas pero que en lugar de convertirse en una actividad monótona, se convirtió en una amena conversaciones entre nosotros y en un karaoke improvisado junto a un charango y una quena. A cada paso que daba recibía con los brazos abiertos a los paisajes desde tan alto, que por momentos me hacían sentir mas cerca del cielo.

La estadía en Quito fue contra todo pronóstico la más larga y particular entre todas la ciudades del Ecuador, acusados de  ser portadores de la gripe porcina y siendo aislados por 2 días, este suceso hizo que en lugar de aburrirnos o deprimirnos, nos alegráramos mas, nos conociéramos y compartiéramos mas cosas, jugar cartas, ver películas alquiladas o aprendiendo a manejar cariocas.

cris21La verdadera mitad del mundo y el mismo museo-monumento que hay en esta ciudad me dejaron anonadada por la riqueza cultural que transmiten, escuchar las explicaciones de un defensor de su propia cultura, y saber como nuestros antepasados fueron mas astutos e inteligentes que nosotros; nos pone a pensar como fue que eso no se puede rescatar y ser nosotros los que sigamos con la tradición; apoyarnos en lo nuevo para mejorar lo antiguo, no para erradicarlo.cris22

La belleza de Mindo,  con sus orquídeas, colibríes y cataratas; la posibilidad de realizar deportes extremos como lo fue el Canopy. Ese deporte llamado Canopy, y que nunca pensé atreverme a realizar hizo que ese día me liberara de mis miedos y tenga la osadía de pasar por larguísimos cables a una altura impresionante, en más de una posición: de cabeza, rebotando, como mariposa, como superman, cuantas posiciones experimente y cuantas no puede hacer. Ese día me divertí como nunca, pude gritar con toda mi fuerza de la emoción que sentía, de la libertad que experimentaba y de lo maravilloso que sentir que podía volar era. Hasta hora y creo para siempre quedara esa experiencia viva en mis recuerdos, así como las picaduras que hasta ahora todavía tengo  pero que cada una representa cuanta emoción tenía en ese momento, que  fue solo 2 días después cuando me di cuenta que los mosquitos me habían atacado.cris23

Manabi y sus hermosas playas nos recibieron de una forma excelente, como olvidar el lugar donde comimos y dormimos tan bien y especialmente donde pase mi cumpleaños numero veinte. No sabia como iba a ser ese día, pero mejo no pudo ser, fogata, canciones, baile, compartir y una playa privada en la cual no perdíamos la cris24oportunidad de bañarnos. Definitivamente el lugar y la compañía apropiada para celebrar mis dos décadas de vida.

Puerto López y su atractivo principal, las ballenas; esos animales que solo había visto en documentales y cuyo misterio me causaba curiosidad, estuvieron ante mis ojos por varios minutos y en repetidas ocasiones, dándome un espectáculo difícil de olvidar. Su aparente docilidad pero a la vez fiereza, atraía las miradas de mas de un centenar de barcos que se reunían ahí para ver la expresión mas sublime de la naturaleza, el apareamiento de estos mamíferos gigantes. Sin duda alguna, el contacto más cercano con la naturaleza que jamás había tenido.cris25

Las obras sociales que hicimos, las visitas a 2 orfanatos en dos ciudades distintas del Ecuador. El llegar allí con la intención de enseñarles algo y llevarle alegría resulto siendo lo contrario, todos nosotros salimos renovados, con una nueva forma de ver la vida y con una energía única. El intercambio de sonrisas y de sentimientos no se hacía esperar, dándonos cuenta cuanto le faltaba a cada un de nosotros, y cuando una niño por más pequeño que fuera nos podría enseñar.cris26

El volcán Cotopaxi,  un gigante esplendoroso que nos retaba a subir a sus dominios, que nos hizo subirlo con vientos fortísimos, con frió, con miedo. Subir fue toda una odisea, el mal tiempo sumado a la altura y el esfuerzo físico que exigía a amateurs, hizo que una vez llegado al segundo refugio meditáramos sobre continuar o no a los cris27glaciares. Mi respuesta inmediata fue sí, tenía que ver nieve, así fuera lo último que hiciera en mi vida. Afortunadamente lo logre y pude apreciar el hielo, la nieve y como casi 4000 metros sobre el nivel del mar, la vida se ve diferente.

Y finalmente El Santuario de joven poderoso, esa fortaleza inca llamada ingapirca y que oculta en cada una  de sus paredes una historia no conocida en su totalidad, y que misterios y secretos estarán siempre presentes en cada piedra ahí colocada. Al destino final llegamos, y nadie podía creer cuan rápido se termino todos esto cuan veloz los 40 cris28días se pasaron y cuantas ganas de no separarse se sentían en el ambiente. La nostalgia, el llanto y la resignación de cada uno regresar a su propio país nos hacia derramar inconscientemente lagrimas que no dejaban de brotar cuando a nuestro compañero rutero a los ojo debíamos mirar.

Ya la ruta se acabo, pero no estamos igual que al inicio, ahora ya tenemos como parte de nosotras muchas culturas y costumbre s de otros países y que las llevaremos como bandera orgullosos a contarlo ni bien lleguemos a nuestros hogares de nuevo.

La sensación de volver a casa se volvía extraño, intercambio de pertenencias, recuerdos por aquí, recuerdos por allá; llanto, lamento y pena era un ambiente que se hizo presente los últimos días y que en el  momento de la despedida se hizo mas palpable. Pero ahí no acabo todo, muchas mas cosas aprendimos en esta ruta a ser mejores personas y a llevar en alto el nombre de todos los lugares que visitamos.

En cada lugar que visitamos, ya sean veredas, parroquias, etc. desde el pueblo mas pequeño hasta el mas grande, todos sin excepción nos recibieron con un cariño sincero, un cariño de hermanos; nos brindaron lo mejor que tenían y hasta mas de lo que ofrecer. Es asombroso como las persona que menos tienen son las que mas dan sin importarles recibir algo a cambio. cris29Y claro que nosotros llevamos algo con nosotros, llevamos su pueblo, su gente y sus paisajes no solo reflejados en una cámara, sino en el corazón y nuestro trabajo ser difundir eso, su cultura a donde sea que vayamos porque ya sea de una manera u otra a lo largo de nuestra vida vamos a conocer lugares y personas de nuestro propio país o extranjeros, pero que seremos nosotros los encargados de tratar de poner en sus mentes y sus corazón y poder plasmar todo lo que nosotros vivimos para que así una inmensa cadena se forme y no haya ningún lugar dentro del mundo que quede olvidado. Esa es nuestra misión poner en testimonio y hacer correr la voz que el Perú no es solo Machu Pichu y que Ecuador no es solo Quito y que Colombia no solo es Medellín o Bogotá sino que tiene otras riquezas mucho mas grandes y que están ahí a la espera de ser descubiertas por los demás antes de que sean olvidados por propios.cris30

Allí con su hospitalidad, calidez y amistad sincera nos ayudaron muchísimo. Durante las largas caminatas, las horas y horras de ascenso por pendientes, bajo la lluvia, el frío y el gélido viento, todos los pobladores no ayudaban y daban ánimos para seguir y conseguir llegar a la cima, a la meta; entre nosotros nos dábamos palabras de aliento, pero sentir la sincera preocupación que esas personas expresaban sin ni siquiera conocernos, no solo nos hacia querer seguir sino que nos hacia ponerle mas  fuerza, coraje y empeño pues no habíamos venido desde tan lejos solo para darnos por vencidos.cris31

Nuestra misión era vivir e imitar como nuestros antepasados  sobrevivían en esta misma tierra muchos años atrás sin la necesidad de grandes complicaciones como lo son las cosas a las cuales ahora consideramos imprescindibles y que nos ofrecen rápidas y prácticas soluciones sin ponernos a pensar que poco a poco estamos dejando de lado actividades básicas que en su momento, hicieron posible el desarrollo de nuestro cerebro y que nos llevaron a ser lo que actualmente somos. Si por un momento reflexionamos en el hecho de que hemos dejado todo en mano de maquinas u aparatos tecnológicos nos estaremos dando cuenta de cuantas cosas nos perdemos por su culpa y cuan rápido estamos acabándonos y acabando con los demás.

¡Mi sueño lo pude cumplir!

Arriba los ánimos y manos a la obra, Que la trascendencia de la RUTA INKA  no se quede en un sueño, ¡Que también se haga realidad!

Crisangela Chávez (Perú)